Comenzando en Uruguay

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Nuestros comienzos en Uruguay

Por 

Jean Carlos Justo 

Como ya algunos saben, tengo ocho meses en Uruguay, en líneas generales el saldo es bastante positivo, aunque en el comienzo se vislumbraba que los objetivos trazados se lograrían de manera satisfactoria, con el paso de los meses no ha sido fácil alcanzarlos todos. Sinceramente aunque entiendo y estaba bastante claro que un proceso migratorio es lento y complicado, pequé de optimista una vez que comencé a trabajar, el haber conseguido el empleo deseado, en tiempo récord y sin tener aún documento Uruguayo, les tengo que confesar que me lleno de un optimismo desmedido.
Los últimos meses del 2016 fluyeron de una manera completamente deseada, logré obtener un empleo en una empresa de tecnología en el Uruguay, mi hija nació de la manera planeada y sin costo alguno, acudimos a nuestra cita en el ministerio de relaciones exteriores, comenzamos nuestro proceso y logramos obtener la cédula temporal con residencia en trámite. Continuaban los últimos meses del año y seguíamos tachando las actividades cumplidas en esta llegada al Uruguay, en prácticamente dos meses y medio nos llega el correo de residencia aprobada, y ya podíamos solicitar nuestro documento de identidad Uruguayo con residencia permanente.
Hasta acá todo iba muy bien, y no es que les quiero decir que las cosas han cambiado para mal, para nada es así, pero es mi deber y como la finalidad de la página es ayudarlos en su proceso y exponer las cosas que deben tomar en cuenta para lograr el objetivo, también tengo que decirles algunos errores cometidos.
Arriba les comenté que el optimismo nos invadió y eso nos llevó a hacer algunas cosas y gastos que hoy sinceramente les recomiendo no hagan, hicimos gastos innecesarios en educación privada para la niña mas grande que no valen la pena para su corta edad (mas aún cuando existen opciones publicas bastante buenas), cosa que rasguño un poco nuestros ahorros. Llegó la navidad y la melancolía junto la soledad a veces son malas consejeras, también hicimos algunos gastos que sumaron en darle palo a los ahorros.
Nos vinimos con una venezolana en el vientre y los planes siempre fueron esperar hasta los 6 meses para que mi esposa comenzara su búsqueda laboral. Siguiendo mi ejemplo y valiéndonos de ese antecedente, nunca dudábamos que le ocurriera lo mismo que a su servidor; siendo una profesional en el área de la gerencia de proyectos de TI, con mucha experiencia y estudios comprobados, lo que menos esperábamos es que al día de hoy se le haya complicado un poco el encontrar un empleo adaptado a sus aptitudes y capacidades. Pero existía un handicap del que no contábamos y es que los tres primeros meses del año en el Uruguay son muy pasivos laboralmente hablando, el hecho de ser verano hace que mucha gente salga de licencia (vacaciones para nosotros), lo que hace que las empresas deban esperar el regreso de sus recursos activos para evaluar el ingreso de los nuevos empleados a incorporar.
Sé que muchos de los paisanos que ya están aquí y les ha tocado la situación de trabajar fuera de su área de especialización, me dirán: “Mi pana pero que trabaje en cualquier cosa mientras tanto” y la verdad es que sí, es una opción muy válida que se puede tomar en condiciones más tranquilas a la nuestra, recuerden que tenemos dos niñas y cuidarlas cuesta alrededor o más de lo que pagarían por un trabajo de “lo que sea”. Cuando evalúas eso, te das cuenta que tal vez no valga la pena y sigue siendo mejor que ella las cuide.
Con todo esto les quiero decir que no se confíen, traten de solo gastar dinero en lo estrictamente necesario y en lo posible que ahorren lo que no se necesite gastar, Montevideo es una cuidad costosa y si intentas darte uno que otro lujo sin tener respaldo, podrías estar cometiendo un error del que te puedes arrepentir después.
Cortesía de su blog:
https://www.blogger.com/profile/03314710490326256211