0

Pareciera que la otrora expresión de. “América la tierra de las oportunidades o me voy hacer las Américas”, vuelve a cobrar sentido y si no que se lo pregunten a los más de 181.166 europeos que en 2012 abandonaron su casa para emigrar a América Latina o el Caribe, según revela un estudio de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

Y es que la crisis económica no solo ha incrementado exponencialmente la llegada de europeos a Latinoamérica, sino que en 2010 rompió con otra tendencia: ese año hubo más migrantes europeos que se fueron a América Latina, que no latinoamericanos que llegaron a la Unión Europea (UE). En 2012, que es el último año que de momento hay cifras registradas, por ejemplo, alcanzaron suelo europeo 119.000 latinoamericanos, es decir, casi un 35% menos de los europeos que se fueron a América Latina o el Caribe, detalla el informe “Rutas Migratorias y Dinámicas entre los países de América Latina y el Caribe (ALC) y entre ALC y la Unión Europea” de la OIM.

Asimismo, la cifra de 119.000 ya de por si es significativa por la drástica reducción de la llegada de latinoamericanos a Europa, que ha disminuido un 68% respecto al 2007, cuando hubo los máximos niveles históricos de migrantes de esa región hacia el viejo continente y alcanzó las 376.000 entradas.

Básicamente, el 85% de los emigrantes europeos que llegaron a América Latina o el Caribe son de España, unos 154.000 en 2012 frente a los poco más de 7.000 en 2008, el año en que estalló la crisis. Además, hace tres años también salieron unas 26.000 personas de Portugal, Italia, Francia y Alemania para aposentarse en suelo americano.

Y el estudio también desmiente otra de las creencias generalizadas: que la mayoría de estas personas que se van de Europa a América Latina son, precisamente, migrantes latinoamericanos que en su momento llegaron a la UE, consiguieron la doble nacionalidad y ahora vuelven a sus países.

“Sabemos que no se ha dado un retorno masivo de personas, sin embargo cuantificar a detalle la diferencia entre los flujos de europeos y migrantes que retornan, es prácticamente imposible con las bases de datos producidas por las agencias globales y regionales”, precisa la OIM en el informe. Aún así, si que destaca que el efecto retorno se puede haber dado en el caso de los bolivianos que vivían en España

Pero América Latina no es solo una tierra de oportunidades para los europeos, sino para personas de todo el mundo y cada vez crece más el número de extranjeros que viven en estas tierras. Y aunque la mayor parte de la migración es intrarregional, es decir, provienen de países de esta misma región, la verdad es que en 2013 vivían más de 8,5 millones de emigrantes internacionales en América Latina, medio millón más que en 2010 y 2,5 millones más que en el 2000.

También se ha cambiado el destino de los migrantes y si antes optaban principalmente por Argentina, Brasil o Venezuela ahora también lo hacen por otros países como Ecuador o Bolivia. Así pues los principales destinos fueron: Brasil (17%), Ecuador (12%), Argentina y Bolivia (11%) y Colombia (9%).

Cómo es el emigrante latinoamericano en Europa

En 2013, vivían alrededor de 4,21 millones de latinoamericanos y caribeños en países de la Unión Europea. La mayoría de los que llegaron en 2012 fueron de Brasil (23%), Colombia (11%), Perú y Ecuador (ambos con un 9%). Su principal destino es España (53%), mientras que otros optan por Italia (15%), Reino Unido (9%), Francia (7%), Países Bajos (6%) y Portugal (4%) y el 6% restante en otros países.

Un dato muy significativo es que la mayor parte de estos migrantes, un 56% entre el 1998 y 2012, fueron mujeres. La realidad es que ellas encuentran trabajo más fácilmente en España, Italia, Portugal o Reino Unido que sus pares hombres.

LA UE y la Celac

Precisamente, la cuestión migratoria fue uno de los puntos principales de la reunión que mantuvieron este 10 y 11 de junio los jefes de Estado de la Unión Europea con los de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) en Bruselas.

En este sentido, entre otras medidas, se comprometieron a promover y a potenciar la cooperación técnica y el intercambio de información sobre flujos y políticas migratorias; facilitar a las personas migrantes información sobre los requisitos legales que requieren del país de la UE o de la CELAC al que se desplacen; cooperar en ámbitos de la salud o la educación; luchar contra el tráfico y la trata de personas; potenciar acuerdos bilateral de la seguridad social; o dibujar una hoja de ruta conjunta con acciones orientadas al diálogo regional, la movilidad humana y la cooperación para que se respeten los derechos humanos de todos los migrantes.

Y, en cierto modo, si algo recuerda el estudio es que en cualquier momento alguien puede verse obligado a irse de su hogar y convertirse en un inmigrante. Así que mi mejor consejo es: trata a las personas de fuera del mismo modo que te gustaría que te trataran a ti si estás en otras tierras.

Qué pasará en estos nuevos tiempos en los que, muchos de los países europeos, se han visto tan afectados por la llegada de refugiados, asilados o inmigrantes de tan diferentes culturas, idiomas e identidades. Amanecerá y América Latina, lo sabrá.